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Tag Archives: Versos

Bajo las capas de la ciudad

está la madrugada. Dulce, tierna, recién empezada.

En mi piel y en tu lengua, la sal de todas aguas evaporadas,

las olas obscuras de sangres y médulas condensadas.

Estoy en tu humedad, en tu lluvia seca, apaciguada,

y entre todos rus rostros distintos,siempre la misma mirada.

Estoy aquí para saber a donde iba, para buscarme entre mi necesidad agotada.

Quiero lo que de mi tienes, y celosamente guardas: El latido, la espera, la desesperanza.

Quiero de ti, lo que no tengo, lo que a toda luz regalas,

lo que tus manos decían cuando dulcemente callabas,

y la coincidencia sutil de tus pasos con mi espalda.

Como la muerte, la verdad y la vida caen del cielo a tu morada,

y a esta hora te pienso y te miro siempre, sin mirar nada.

La sangre es la que habla
cuando la ráfaga de ira
nos cose las palabras.
La sangre es la que amargamente atrae, y amarra,
es la que seduce al tiempo
y la que da a luz esperanzas.
La sangre del padre,
sobre el hijo derramada,
la de la madre, sobre la hija,
gitana y desencantada.
La de Dios sobre las frentes
de las mujeres abandonadas,
la del Diablo sobre las calles,
flotando entre madrugadas.
La sangre, voz, hilo perpetuo,
milagro de brujas preñadas,
cúmulo de luz rojiza
entre tanta penumbra innecesaria.
Sangre de mi sangre, eres, soy,
No somos nada.

La música silenciosa de la muerte.
La lóbrega calidez del aire y
del inicio de la madrugada.
Todo esta desordenado en su sitio:
Yo. El cigarro apenas encendido.
Las sombras de las letras que
pintan la pared como de luces.
El monstruo bajo mis camas,
desde la de la infancia.

Y el aire parece que ladra.
El insomnio es como una mujer
que ha perdido su falda,
el asco de ayer eso como el de hoy,
pero no es igual a nada.
Odio que me cierren los ojos
los besos de los fantasmas
y que duerma con ellos
para soñar en nada.
Odio que el amor se haya vendido
en todas las ventanas empañadas,
ofrecido a las juventudes recién encontradas.
Odio irme descalzo caminando
entre calles mojadas,
pero me gusta como huele la noche
en los pechos de las damas.
Algo parece estar bien:
No se lo que me pasa.