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Tag Archives: Poetas

​Podría quererte más, si me dolieras menos.

Si me cayeras sobre el pecho como ánima, como un fantasma somnoliento,

o como una gota de ácido sobre mis huesos.
Podría odiarte tanto como no te quiero,

pero eres dulce y suave, y tienes un cuerpo tierno,

y un sabor de frutos secos, y un olor a veneno.
Eres limpia y amorosa, como un corazón contento,

pero en horas oscuras, eres larga y fría,

como un siglo de invierno.

Yo sé por qué te odio,

pero aún no sé por qué te quiero.
Quizás esta locura que me envuelve

me está haciendo más viejo,

o quizás solo busco cómo matar el tiempo.

Te quiero con las manos
y con esto que escribo ahora,
insulso, inútil, inocuo.
Te quiero para no quererte
en días, en horas que parezcan
fantasmas despiertos.
Te quiero alegóricamente,
pero sin cortejos.
Cuando las calles se llenen
y los curiosos saquen
sus ojos como lenguas,
nos verán entonces entregados
desconocidamente,
en sombras pasaderas.
Niégame el beso que me das
cuando no te das cuenta,
abre tu cuerpo a mi mano,
a mi boca, como lo haces
cuando despiertas.
Escóndete en mi,
para que todos te vean
y me dejes mentirles
con palabras ciertas.
Vamos a querernos toda la vida,
que para eso, aún nos queda

La música silenciosa de la muerte.
La lóbrega calidez del aire y
del inicio de la madrugada.
Todo esta desordenado en su sitio:
Yo. El cigarro apenas encendido.
Las sombras de las letras que
pintan la pared como de luces.
El monstruo bajo mis camas,
desde la de la infancia.

Y el aire parece que ladra.
El insomnio es como una mujer
que ha perdido su falda,
el asco de ayer eso como el de hoy,
pero no es igual a nada.
Odio que me cierren los ojos
los besos de los fantasmas
y que duerma con ellos
para soñar en nada.
Odio que el amor se haya vendido
en todas las ventanas empañadas,
ofrecido a las juventudes recién encontradas.
Odio irme descalzo caminando
entre calles mojadas,
pero me gusta como huele la noche
en los pechos de las damas.
Algo parece estar bien:
No se lo que me pasa.