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Monthly Archives: June 2015

Te quiero con las manos
y con esto que escribo ahora,
insulso, inútil, inocuo.
Te quiero para no quererte
en días, en horas que parezcan
fantasmas despiertos.
Te quiero alegóricamente,
pero sin cortejos.
Cuando las calles se llenen
y los curiosos saquen
sus ojos como lenguas,
nos verán entonces entregados
desconocidamente,
en sombras pasaderas.
Niégame el beso que me das
cuando no te das cuenta,
abre tu cuerpo a mi mano,
a mi boca, como lo haces
cuando despiertas.
Escóndete en mi,
para que todos te vean
y me dejes mentirles
con palabras ciertas.
Vamos a querernos toda la vida,
que para eso, aún nos queda

Guardémonos en el corazón ahora,
que la juventud nos bendice
y la necesidad nos alimenta.
Yo quiero hacerte el amor a todas horas,
besarte el cuerpo cada mañana,
yo quiero hablarte de lo tedioso del tiempo,
y quiero creer en ti, como en mi no creo.
Pero aún tú eres tuya, y tuya te quiero,
para que cuando seas mía,
seas como lo que no tengo.
Aún eres como esa hora vacía
que espero,
y aún caes en el fondo de algún verso.
Sabes que hablo de ti
en lenguas que no entiendo,
y sabes que pienso en ti
cuando no debo.
Sabes que me tienes,
que nos tenemos,
dispuestos e imprescindibles,
y solos y tercos.
Por eso, ahora, con la impaciencia de mi corazón, te digo: Esperemos.