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Monthly Archives: December 2014

Hay que guardar la noche,
para futuros días.
Esta escasa hora de obscuridad,
lenta y desnuda, cura el desencanto.
Podría también guardarme las letras,
los recuerdos nefastos,
las caras que he usado, los dedos torpes.
Todo hay que hacerlo compacto,
hasta que apenas quepa en el puño
de un ingenuo, o de un olvidado,
y que se lo guarde en la bolsa
durante toda su muerte.
Así he traído yo el corazón:
Hecho un fragmento de días,
desde hace varios años.
No entiendo como es que
no he perdido la locura todavía.

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