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Monthly Archives: July 2014

Creo en la muerte.
Firmemente. Ciegamente.
Con el afán de creer en algo.
Me camina en el cuerpo
una lengua áspera de gato.
Noche. Veneno, llanto.
No decía esto desde
hace mil cigarros,
ni me espantaba el sueño,
solo por el encanto.


Media noche, media luna,
media boca que se completa
con beso al aire robado.
El medio hombre que soy
busca a Dios más aquí abajo
y al diablo para el placer incauto.
El hombre que era ayer
pudo haber escrito esto
en diferente trazo.


Tumba de arena, sales del cuerpo,
ahora es la hora del infarto.
Qué ternura me doy a veces
cuando soy demasiado cauto,
qué manera de no soportarme,
cuando soy yo quien me aguanto.
Quisiera que la lengua despertara
con la saliva llena de asco
por decir solemnemente
todo lo que callo.


Voy a irme a sudar la fiebre
de mis necesidades,
en tus brazos,
y a poner al sol mi sangre
junto con la tuya, temblando,
y llorar humo y aceite
por no buscarte y haberte encontrado.

Cuatro a m.
El cigarro ahuyenta los trasgos
y a los espíritus ebrios.
Mi cuarto suena a las voces
acompasadas de los fantasmas,
y el aire tiene hierbas de olor.

Cuatro cuatro a m.
El perro está callado y sueña.
Tiene  el olfato alerta
por si tiro un poco de somnolencia.
No. Algo me espera.
Algo esta en mi cabeza sonando
como un canto de mudos.

Cuatro siete a m.
Televisión lejana.
Hay gente despierta
en otras camas aledañas.
Qué se yo, no importa si son
insomnes o idiotas.
Quizás fornican solos, o acompañados,
quizás lloran.
No importa si son sonámbulos
o hipocondriacos.

Cuatro diez a m.
Otro cigarro. Otra cosa encendida.
Vibra mi tímpano izquierdo.
Más fantasmas, más sed, mas comezón.
Borro pedazos de sonrisas que
dibujé en el aire.
La pared también esta dibujada.

Cuatro trece a m.
La muerte se me ofrece.
Es una delicia su pecho maduro.
Temo vencerme y pedirle que se vaya,
que se venga, o que se quede.
Ojos rojos, labios hinchados.
Extraño mi garganta sometida por
las manos de algún deseo.
Extraño asomarme con asombro
a la ventana y ver la ciudad obscura,
como cuando era niño me asomaba
al cielo a ver mi futuro.

Quizás duerma después de todo.

Y te quieres salir de la
húmeda piel, te atrapa.
Dónde quedaron tus manos,
tus pies? Envueltos en la
leche de la vida.
En una burbuja crecida.

(Soñarás que sueñas
con la cabeza tendida
sobre una mujer dormida)

Me enterneces, me lastimas.
El mundo estaba en tu palma,
pero creciste, construíste ruinas.
Te cambio el día la cara
cuando quisiste ser espina
en la corona del mártir
que tienes a escondidas.

Creciste. Creíste.
Debiste haberte quedado
despierto de la rutina.

Humo. Hálito del espectro.
Mi boca te pide, mi cuerpo.
Me haces falta cuando escribo,
y cuando no, y cuando pienso.

Eres de un color que no veo,
de una consistencia tierna,
eres igual que un recuerdo
de noches a las que vengo.

En mis venas densas te pido,
calor sin dueño.
Me gustaba más ser joven
cuando era viejo.
Me gustaba más ahora,
más todo esto, que el ayer
que se viene y moja.

Maldito asesino lento.
No creo que hayas venido
gratuitamente al designio
del destino en el que no creo.

Será que ya no tengo
nada qué decirte?
Ha pasado la cruz
de tu espalda por aquí,
pero ambos callamos.
Será que no has querido irte?

Quizás bajo la cama
has estado muriendo
tu otra vida,
como un fantasma
de sábanas quemadas,
pero nos hemos quedado
en un silencio bullicioso.

Quizás me extrañes
desde tu último recuerdo,
con tu piel deshecha,
llena de parásitos sin tiempo.
Quizás yo también te extrañe,
porque no me has hecho
falta en la sangre.

Quizás, alguna muerte
venga a visitarnos
hasta que la vida
nos separe.

Chris Hilton ~ Writer

At the beginning of the film Smoke(1994), one of my favourite films, William Hurt mentions that Walter Raleigh was a favourite at the Court of Queen Elisabeth I and that smoking (Raleigh had discovered tobacco) had caught on at the court. He said that Raleigh once made a bet with Elizabeth that he could measure the weight of smoke. Toldwalterraleigh it was impossible, like weighing someone’s soul, he took an unsmoked cigar and weighed it on a balance before lighting up and smoking it. He carefully tipped the ashes into the balance pan. When he was finished he put the butt alongside the ashes and weighed what was there. Then he subtracted that weight from the original weight of the unsmoked cigar. The difference was the weight of the smoke.

*

Later in the same film Hurt tells Rashid the story of Bakhtin, caught in…

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La lengua del perro
y su toque preciso,
casi perfecto.
Parece un cuento loco,
parece incluso, un pretexto,
pero es todo lo contrario
a lo que a veces pienso.

Los ojos del gato
y sus flechas directas y punzantes.
Son ciertas y duras
como lo fueron antes.
Son también tiernas
como el agua de los amantes.

El corazón del ave,
apurado y golpeado
por el encierro largo.
Es simple y pequeño
como un niño asustado,
es rebelde y terco
como un día mojado.

Y la cola del diablo.
La he sentido pasar por
mi cuerpo. Él ríe callado.
Me seduce con su cara
de diablo afeminado
y se enamora de mi sueño
como diablo enamorado.

Que me de su cuerpo,
sus alas y su fuego cansado.
Iremos los dos a arrepentirnos
de habernos quedado.

Lento túnel, obscuro.
En ese lugar ciego, húmedo
donde me escondo cuando
me creo un joven prematuro.
Largo camino de humo.
Aquí es donde me doy
a la nefasta monotonía del mundo.
En donde me voy a soñar
mi sueño más tibio y desnudo.

Ahora vuelve el ave de aire,
desde la mañana, con su canto
seco y profundo, como secas
y profundas sus entrañas.
Agua negra de mi boca,
entra y sale, sangre y asco,
esta noche está loca.

Noche de sal, de lenguas de perro.
Jadeo en la busqueda de
un poco de corazón al cuerpo.
Noche de lágrimas agrias
que parecen caer al cielo.
Yo no soy quién para ir y venir
como dueño de sueños ajenos.
Será que soy ahora lo que he sido:
Antes, ayer, mañana, eterno.

Escribo.
Con la pluma seca y los ojos agrios,
el cigarro cansado, consumido en si mismo.
Esta noche huele a agua y a humo,
sabe el aire al sudor del tiempo.

Escribo y no me gusta lo que digo.
No me gusto, tiemblo, la rabia se pasea
como mi saliva en tu cuerpo.
Algo esta bien, no lo creo.

Yo solo quiero escribir y escribir
hasta quedarme manco y quieto.