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Monthly Archives: January 2011

Anoche soñé contigo.

Te mezclaste con la obscuridad de mi encierro,

vestías tu piel y tus ojos brillaban como nunca,como siempre.

Entre el aliento de la noche oscilabas confidente,

como perpetrando un crimen.

Tomaste a tu lánguida sombra para bailar con ella,

como un último chiste cruel.

Negaste tu hálito al mío,

poco a poco se descubría tu intencíon,

te acercaste a mi oído y entre suspiros

me susurraste lo inefable,

el secreto final.

Bajó la luna a encadenar mis pasados.

 

Anoche soñé contigo,

el crimen perfecto.

Ungías al corazón inherte

como nunca,como siempre.

 

Dame tus manos,

Tu piel en la obscuridad.

Fundeme en un abrazo,

Se mi cura,mi enfermedad.

Poco a poco abre los ojos,

Aliméntame de ti,

Cántame con tus sollozos

Que este amor es para sufrir.

 

Con la sangre brotando

Poro a poro de tu piel,

Se asoma el pasado.

Sudor y fuego,alma y sed.

Poco a poco descubrimos

Vestigios de nuestra razón.

Toque a toque,

Beso a beso,se desnuda el corazón.

Es tan frío este vacio,

Tan agudo el dolor,

Pero amándote estoy vivo

Aunque no perciba tu color

 

En ti también hay deseos

Apagados por la desesperanza,

Hay cenizas de eternos fuegos,

En ti también hay fantasmas.

Ven,

Poco a poco.

Dame de ti,

Vuelve tu rostro.

Apaga mi sed.

Acaso no puedes ver mis cicatrices en tu piel?

 

Contaré granos de arena
hasta que el tiempo desnude mi sabiduría,
hasta que de mí sólo quede un eco.
Miraré la luna
hasta que el marfil de su brillo se mezcle con mis pupilas,
esperando así ver si hay augurio alguno.

Mis manos han absorbido
las fragancias que ocultas tras negras vestiduras
vacilan entre los deseos.
Ahora,después de tanto tiempo;
ocupo mis días
memorizando mis recuerdos del futuro,
ese que ahora se escribe a dos tintas
y que ha de darme un presente.

Contaré granos de arena
hasta que emerjas de entre los mares.
Dame tus lágrimas,una a una.
A cambio,mis hombros,mis manos,mi piel.
Mis caminos recorridos,los que me queden por ver,
mis días y noches,sueños y deseos.

Al fin somos.

 

Te tragó la tierra infertil,

te llevaste mis lágrimas contigo y te quedaste mudo,

aunque tu último grito hizo eco

en las paredes del pasado,

lo suficiente para que tu única flor te robara una última sonrisa.

 

Nos arrancaste un suspiro y nos regalaste el insomnio,

nos regalaste la vida.

Hoy llueve sobre la tierra,

sobre el árido suelo de tu destino,

y más abajo el cemento,el metal y Tú.

Llueve sobre tu séquito,sobre tu sangre.

Llueve sobre tu leyenda.

 

Cayó el roble y el estruendo sacudió al mundo.

Saquemos entonces el luto,

que no venga el sol,que llueva todos los días.

Deja que venga la luna y te unja,

que no canten las aves y que los motores callen.

Haremos silencio para que nos oigas mejor,

que se sirva el vino y se avive el fuego.

Miremos a nuestro alrededor para encontrar nuestro rostro,

aprendamos lo improbable y asimilemos lo imposible.

 

Estás aquí.

Está tu carne y tu sangre,

dejaste la puerta abierta y los ojos cerrados,

pasaremos a verte como eres y sólo esperaremos.

No hay que llorar,guardaremos lágrimas para el resto de la vida,

voluntad para nuestros actos y sabiduría para nuestra muerte.

Que sean nuestros nombres tu epitafio

y nuestros recuerdos tu mausoleo.

 

Cayó el roble,

veamos el cielo.